Carlos Luna: “Es hora de estar conscientes de nuestro lugar en la historia y avanzar hacia un cambio urgente ¡Activemos la Constituyente!”  0

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Discurso pronunciado por el Lic./Especialista Carlos S. Luna Ramírez, Profesor de la Escuela de Estudios Políticos y Administrativos de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Central de Venezuela, con motivo del acto de la “Venezuela Constituyente y el lanzamiento de las bases comiciales”.

Queridos Conciudadanos venezolanos, hermanos…

Acudo en esta mañana ante ustedes en mi condición de académico venezolano, para cumplir con un deber moral, ético, político –entendido esto como quien se preocupa por los asuntos públicos y que además ejerce de manera plena su libertad, materializada en sus derechos y deberes en la sociedad- y consciente de que hoy por hoy TODOS debemos estar claros de la hora histórica por la cual atraviesa la patria, y el rol que por consiguiente hay que jugar.

Vengo ante ustedes como hijo orgulloso formado en la Escuela Experimental Venezuela, centro piloto de la Educación Pública y Democrática Venezolana, donde se nos inculcaba profundos valores a partir de lo que era la República Escolar y como hijo formado en la gloriosa Universidad Central de Venezuela, de quien recibí todo y a quien día a día le devuelvo todo, siendo profesor de la Escuela de Estudios Políticos y Administrativos, bajo el compromiso de llevar el candil del conocimiento a todo aquel que viva entre las tinieblas de la ignorancia. Concurro pues ante ustedes amigos, en estricto cumplimiento de lo que es y debe seguir siendo el espíritu que mueva a la Universidad: Ser Libre, Plural, Democrática y Siempre Autónoma.

Permítanme muy respetuosamente leer este discurso, contentivo de reflexiones que he hecho, y por lo cual en este momento, respaldo la idea de la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, Urgente, Profunda e Incluyente para transformar el Sistema Político Venezolano y rescatar la República, y con ella nuestras libertades. Esto lo hago, en línea con mi conciencia, y en estricto apego con mi condición de profesor y la necesidad de guiar, orientar y modelar a la sociedad venezolana, que busca una ruta para salir de la crisis que actualmente nos carcome como nación.

Venezuela hoy por hoy está viviendo uno de los momentos más oscuros de su historia republicana gracias a la sombra que se cierne sobre nosotros producto de la vuelta de las tendencias autocráticas que sometieron a los venezolanos durante el siglo XIX y las primeras cuatro décadas del siglo XX, negando el desarrollo y explosión de las capacidades, de la libertad, de la inventiva y de la creatividad de todos quienes vivimos en esta tierra; al tiempo que se desarrolla un sistema que no genera ni las condiciones ni las oportunidades para propiciar el bienestar colectivo que todos nos merecemos.

Hoy por hoy estamos viviendo en un sistema que nos oprime y que nos somete vilmente. “La Capacidad de estar libre de cualquier tipo de dominación externa”“la capacidad interna de todos los individuos de ejercer plenamente esa libertad”, están cada vez más amenazadas en nuestro país. Venezuela se encuentra inmersa en un proyecto crecientemente autoritario –aproximándose cada vez más rápidamente al totalitarismo a través de lo que se conoce con el nombre de una “Autocracia Competitiva o Régimen Híbrido”-  con tutelaje militar que dejó de ser amenaza para convertirse en realidad. De manera acelerada el régimen controla la vida individual y colectiva, conduce a la república a su ruina moral y material, destruye el Estado de Derecho, coloca a las instituciones al servicio de su poder ilegítimo y ejerce la represión como instrumento para detener la protesta social y perpetuarse en medio del terror y la desesperanza.

En pocas palabras, destruye –o al menos pretende hacerlo- lo que fueron los logros de inclusión y de incorporación en derechos con movilidad social de todos los venezolanos, en lo que fue la República Liberal Democrática, fundada en 1945 y que continuó, no sin errores y tropiezos a partir de 1958. Entre otras cosas, por esa razón estamos acá, para defender, a través de la Constitución y de las leyes esos valores y esos logros históricos de progreso de bienestar, y resistirnos por ende, a que nos retrotraigan a tendencias caudillezcas y oscuras propias del siglo XIX.

Nuestro problema no es solo por quien ejerce el poder, es decir, no solo es un problema que se limita y se dirime en elecciones; es la lucha por la defensa de las libertades y de la República en si misma, que se encuentran amenazadas por un régimen cuya única ambición es perpetuarse en el ejercicio del poder, aún a costa del bienestar de los venezolanos de hoy y mañana.

De allí a la necesidad de la Asamblea Nacional Constituyente como mecanismo Urgente: Venezuela está en emergencia, nada funciona, comenzando por su “Pacto Social y las instituciones que de él se derivan”, que todos los venezolanos hemos convenido fundar para tener Paz, Seguridad, Bienestar y Progreso, para nosotros y para las futuras generaciones.

Contra ello, contra la corrupción la ineficiencia y la ineficacia que nos conduce a la anomia social, es que luchamos y por lo que le proponemos a Venezuela, a la Venezuela profunda que clama por Dirección y conducción Política, una propuesta, un proyecto y una visión de país, que consiste en un cambio profundo de Sistema Político:

Necesitamos un Cambio Urgente y Profundo: ya que luchamos contra un Poder Legislativo que no hace leyes que garanticen la equidad, el orden y la justicia para todos. Luchamos contra un Poder Legislativo que no hace contraloría, que no supervisa y que olvidó que Venezuela es un Estado Federal y Descentralizado.

Luchamos contra un Poder Judicial injusto que ha ido sembrando en nuestro país la peor de las discriminaciones: la División entre Ciudadanos y habitantes, ciudadanos de primera y de segunda; que no garantiza el orden social sino que reproduce una situación general de Desamparo.

Luchamos contra un Sistema corrupto a nivel de la Seguridad Ciudadana y la Defensa Nacional que cercena nuestras libertades y hace que Venezuela avance poco a poco a ser un Estado Fallido.

Y por último, pero no menos importante, Luchamos contra un Poder Ejecutivo que está llevando a la ruina política, económica, social, ética-moral y cultural de Venezuela y de su democracia, tanto a nivel nacional como internacional, cosa que amenaza la Unidad y la existencia misma de la República, y que también se convierte en una enfermedad que tiende a reproducirse cual virus en todo nuestro continente a través del llamado Socialismo del Siglo XXI –que trata de promover a partir de nuestra potencialidad petrolera, un cambio estructural de la Política Internacional y de la Estructura Internacional, a través de la sustitución de la Hegemonía de los Estados Unidos por la Hegemonía de países como Rusia, China, y entre los cuales este Venezuela como potencia Sub-hegemónica, cosa que es preciso impedir a toda costa, por nuestro bien y el de las futuras generaciones de americanos.

La crisis es inminente, y por ello somos conscientes que debemos dar un paso al frente, en línea con nuestra consciencia histórica, para rescatar la República, la Libertad y la Democracia del caos y la anomia social en que se encuentra, saliendo de la comodidad de nuestras posiciones y status, y pasando de “La Indignación silenciosa a la Acción Colectiva, pacífica, legal y Organizada”.

De esta manera, le proponemos a todos nuestros compatriotas y a todos nuestros amigos en el mundo que creen en la libertad, en la Justicia, en la Prosperidad y en la Democracia, que nos movilicemos juntos como uno solo, en una cruzada para cambiar el  Sistema Político y generar con él un Nuevo Pacto Social estable y eficiente en el tiempo, donde se vean representados e incluidos los intereses de todos los venezolanos… Y ello solo será posible a través de una Asamblea Nacional Constituyente.

La Asamblea Nacional Constituyente verdaderamente reivindicaría a la Unidad de la nación con una verdadera Democracia Participativa e Incluyente por cuanto propiciaría un gran debate nacional “De abajo hacia arriba, genuinamente deliberativo”, sobre las características de la Venezuela que se Viene, claro está con la participación de todos.

Basta ya de polarización, basta ya de mezquindades, es hora de un Gran Acuerdo Nacional donde construyamos juntos una Venezuela de Oportunidades, una Venezuela donde sus hijos no vean nunca más como única opción, irse de su Patria para Progresar y Vivir bien, y donde el lema sea “La Salida es Maiquetía”. Ya basta de que las familias no puedan sentarse a la mesa juntas y en paz a comer producto de sus pareceres y parcialidades políticas. Es hora de la Conciliación Nacional a partir de un proyecto colectivo a largo plazo, una idea de país común donde todos se vean representados…

Y eso solo es posible con un cambio de Sistema, que fue prostituido gracias a la gestión del poder por vía “Paraconstitucional” bien por la transformación de la Constitución en forma y fondo a través de las Leyes Habilitantes, o bien por medio de los Planes Económicos y Sociales de la Nación, que de manera antidemocrática e inconsulta, nos enrumbaron y pretenden imponernos al socialismo como forma de vida en sociedad en Venezuela.

Esto, Conciudadanos, nos vuelve a traer al contexto de Doña Bárbara del maestro Gallegos: “¡¡¡es la lucha de la civilización contra la barbarie que nos amenaza con devorarnos!!!” Por ello, es hora de salir de nuestras zonas de confort, por nosotros, por el futuro de nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos, a quienes al menos yo, no quiero verlos como los “Nuevos Pioneritos”; ni tampoco tener que despedirlos en un aeropuerto, dejando atrás su tierra, su gente y sus querencias.

Quiero una Venezuela de Bienestar, de Desarrollo, y no una donde la “Clase media esté en vías de extinción”, producto de un régimen al que le molesta el progreso, la creación de conocimiento Libre e Independiente, y que ¡busca multiplicar a los pobres e Igualarnos hacia abajo, hacia la ignorancia y el oscurantismo para mantenerse en el poder!

Es hora de vencer el miedo y la desconfianza y dar un paso al frente… Es hora de estar conscientes de nuestro lugar en la historia y avanzar… Es hora de comenzar a conjugar –Tal y como me lo enseño uno de mis maestros, el Dr. Germán Carrera Damas, a partir del legado de hombres como Rómulo Betancourt-,  en política el verbo “HACER” en vez del verbo “SER”… Es decir, demostrarle a nuestra gente, incluyendo a los hermanos chavistas descontentos con la realidad actual y que creyeron en un sueño, en una alternativa de cambio, y que hay acá una nueva dirigencia, hombres y mujeres movidos por el ejercicio de la política como servicio a un ideal colectivo, y no acicateados por las ansias individuales de obtener el poder por el poder mismo

Hermanos el cambio está en nuestras manos, “¡Despierta y reacciona, que es el momento!” Demostremos que somos libres y soberanos porque ejercemos la libertad de manera plena…

¡Dejemos la indignación y pasemos a la acción por un nuevo pacto social… Urgente, Profundo e Incluyente por una Venezuela mejor!

¡Porque cuando el clarín de la patria llama, hasta el llanto de la madre calla!

¡Por la República, por las Libertades, por nuestro futuro… Constituyente ya!

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